martes, 27 de marzo de 2007

1923-1947, EL AT.MADRID SE CONSOLIDA EN LA ELITE

Juan Estefanía presidió el Athletic Club de Madrid durante tres fecundos años (1923-1926). Durante su mandato, el Athletic se consolidó gracias a sus éxitos deportivos (un Campeonato Regional de Centro en 1925, además de un subcampeonato de España en 1926 y unas semifinales el año anterior) a la vez que certificó oficialmente la independencia del Athletic Club de Bilbao.

El 4 de noviembre de 1926, la Asamblea de Socios eligió a Luciano Urquijo como nuevo presidente. Urquijo revolucionó el club. El Athletic consiguió otro Campeonato Regional de Centro (1927/1928) y además participó en la primera edición del Campeonato Nacional de Liga (1928/1929) gracias al tesón de su máximo dirigente. El equipo dirigido por el inglés Pentland acabó sexto en una Liga de diez equipos. Sin embargo, en la campaña 1929/1930, Pentland fichó por el Athletic bilbaíno y Urquijo cometió el craso error de nombrar al inexperto Angel Romo como entrenador.
Así, el Athletic madrileño descendió a Segunda División tras acabar colista de Primera. En la siguiente temporada, la escuadra colchonera no ascendió y ello unido a que Urquijo caducase el derecho de voto de los socios provocó que su mandato se tambalease. Al final, el 1 de diciembre de 1931, Luciano Urquijo dimitió y la Junta General Extraordinaria del Club eligió a Rafael González Iglesias como presidente.

La flamante Junta Directiva (destacaban Touzón, Galíndez, Barroso, Cotorruelo, Fernández Cabello) guió al club en un momento complicado en el ámbito social, económico y deportivo. Sin embargo, el ascenso a Primera se resistía. El Athletic tardó cuatro temporadas en retornar a la máxima categoría del fútbol español. En julio de 1934, la ampliación de la Liga a doce equipos permitió al Athletic volver a Primera como subcampeón de Segunda.

En la campaña 1934/1935, el Athletic finalizó séptimo en Primera y alcanzó los ¼ de final de la Copa. En la siguiente temporada, el equipo madrileño terminó penúltimo con lo que descendía a Segunda División. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil permitió no consumar tan descomunal debacle. Durante la contienda bélica, el Athletic no jugó ningún torneo oficial y quedo postergado durante tres largos años.

Después de la Guerra Civil, el Athletic se encontraba en una situación angustiosa, a saber: una deuda superior al millón de pesetas, no había liquidez en la tesorería, apenas contaba con jugadores, los socios escaseaban, el Metropolitano se hallaba en pésimo estado y, encima, el equipo jugaría en Segunda. Entonces, el club de la capital salvó uno de los momentos más complicados de su historia al fusionarse con el Aviación Nacional (equipo de la rama de Aviación del ejército nacional formado durante la guerra) en octubre de 1939. El nuevo Athletic-Aviación Club fue presidido por el comandante Francisco Vives y entrenado por el exguardameta Ricardo Zamora.

El At.Aviación arrancó de maravilla puesto que consiguió el Campeonato Regional Castellano (1939/1940) y retornó a Primera tras derrotar al Osasuna en el partido de promoción. Los éxitos continuaron con la conquista de la primera Liga de su vida. El 28 de abril de 1940, el At.Aviación venció por 2-0 al Valencia en Vallecas proclamándose con justicia campeón de Liga. En la temporada siguiente, el equipo colchonero revalidó su título. El 2 de marzo de 1941, el At.Aviación superó por 3-0 al Oviedo en Vallecas con lo que lograba su segunda Liga consecutiva. Los rojiblancos reinaban en España.

En los años posteriores, el At.Aviación siguió en la élite del fútbol español si bien los títulos se le resistieron. Además, el club inició un proceso de cambio con el nombramiento de Juan Touzón como primer presidente civil del At.Aviación en enero de 1946 unido a la marcha de Zamora en el verano de 1946. Finalmente, en enero de 1947, el ministro del Aire comunicó a la entidad colchonera que debía suprimir la palabra "Aviación" de su nombre pues deseaba que en España ya no hubiese ningún club con denominación militar. Así, la sociedad rojiblanca pasó a llamarse Club Atlético de Madrid.