En el Atlético de Madrid de los Giles y los Cerezos, no se llevan palabras como coherencia, criterio, idea o referencia. Se pasa de buscar una cosa a la contraria sin orden ni concierto. Se dan bandazos sin ton ni son y muy de vez en cuando suena la flauta.
En las últimas semanas, estamos asistiendo al último ejemplo: la elección del entrenador.
Se han hablado de varios nombres para dirigir el banquillo del At.Madrid como Simeone, Schuster, Caparrós, Luis Enrique, Marcelino, Luis García, Villa-Boas, Jorge Jesús, Míchel, Manzano, Benítez y varios más que ni me acuerdo.
La incoherencia viene desde el momento que no se ficha a un entrenador por su forma de juego, su estilo, su idea del fútbol, sus métodos de entrenamiento o su manera de contar con la cantera. Sólo se fichan nombres. Así, cada uno de los nombres citados representa varias ideas futbolísticas. No se ficha con un orden, un criterio, un modelo. Es decir, no se dice "queremos un entrenador con este sistema de juego". Se ficha por fichar. Puede venir un entrenador defensivo o uno ofensivo, un técnico que apueste por el 4-4-2 o otro por un 5-3-2, un entrenador duro o un técnico blanco, ...
Y encima, se ha hablado con varios entrenadores sin tener director deportivo y se han contratado varios futbolistas sin contar ni con el director deportivo ni con el entrenador. De traca.